Giustozzi se resiste a perder poder e improvisa estrategia para retener su tropa

Lejos de aquellos tiempos donde se ilusionaba con ser gobernador bonaerense, Darío Giustozzi atraviesa una de las peores crisis de su carrera política. Abatido por la estrepitosa derrota que sufrió en la interna del FpV de Almirante Brown el pasado domingo, donde fue superado con marcada contundencia por el dirigente sciolista Mariano Cascallares, el actual diputado nacional comenzó la puesta en marcha de un “Plan B” para no perder la tropa que, hasta el pasado 9 de agosto, respondía a sus directrices.

Giustozzi buscará instalarse como uno de los integrantes del futuro gabinete nacional de Daniel Scioli, de acceder el actual mandatario provincial a la Casa Rosada.

A esta estrategia desesperada por conservar cierto caudal de poder, desde el entorno del ex massista se apuntará a posicionar al (hasta el 10 de diciembre) intendente de Brown, Daniel Bolettieri, como número puesto para ocupar un cargo ministerial dentro del Ejecutivo bonaerense de imponerse el 25 de octubre Aníbal Fernández.

Este combo de Ministerios que el diputado nacional buscará exhibir como asegurados para él y su ladero, tiene entre sus objetivos mantener en fila, al menos por algunos meses más, a la tropa que lo acompaña hasta estos días pero que ya empieza a mirar de reojo otros horizontes hacia dónde dirigirse, algo que dejaría a Giustozzi sin aparato como para poder pisar en su territorio con cierto peso.

La marcada situación de debilidad en la que quedó expuesto generó que se esté produciendo un gradual pero constante realineamiento de la tropa giustozzista detrás de la propuesta de Mariano Cascallares y el camporista José Lepere.

“El reacomodamiento es natural y muy intenso: no paran de llegar llamados del Municipio de funcionarios y dirigentes que quieren trabajar para nuestra propuesta con vistas a las elecciones primarias del 25 de octubre”, indicaron desde el bunker victorioso del FpV browniano.

Sin embargo, esta seguridad que pretende darle el hombre de Brown a su gente no es más que una expresión de deseo de su parte, sin tener una reciprocidad concreta del otro lado del mostrador. Por lo pronto, se observó a Giustozzi este miércoles en la Gobernación provincial luego de la conferencia de prensa brindada por Daniel Scioli por el tema de las inundaciones.

Allí, florecieron las versiones sobre un esbozo de poner sobre la mesa naranja su intención de trabajar dentro de un hipotético gobierno nacional encabezado por el ex motonauta. La respuesta del otro lado lejos habría sido contundente por la afirmativa. Por estos días, lo concreto no abunda y menos para dirigentes en baja como el ex massista. Sin embargo, Darío se enfocará en el cometido de mostrarse ante su tropa como un futuro hombre fuerte de la política nacional. Todo eso, a escasos días de sufrir una paliza electoral en su pago chico. No hay peor ciego que el que no quiere ver…

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