La estrategia en el Concejo podría ser el anticipo del 2019

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odos los bloques de la oposición –incluida además una radical crítica- sancionaron esta semana sobre tablas, es decir con dos tercios de los votos, una ordenanza para beneficiar a electrodependientes que el oficialismo no tenía pensado votar. A pesar de que Cambiemos cuenta en el Concejo Deliberante con la mayoría que le permite fijar la agenda legislativa, más de la mitad de sus concejales se había retirado del recinto para tomarse un descanso en plena sesión, una situación que con buen sentido de la oportunidad el peronismo aprovechó para una votación opositora sin precedentes en la historia del cuerpo deliberativo.

Mucho más allá de la ordenanza sancionada, que establece eximir del pago de la tasa SUM a unos 200 hogares con personas electrodependientes de la Ciudad, la movida de colar “una ordenanza por la ventana” del municipio dio qué hablar en diferentes ámbitos. Al interior del oficialismo hubo obvios reproches a los ediles que, producto de la inexperiencia, abandonaron sus bancas para tomarse un recreo de la extendida sesión, grupo en el que estaba hasta el propio presidente del cuerpo, Fernando Ponce. El enojo por haber quedado al borde del ridículo se adueñó de los concejales más experimentados, del jefe de la bancada, Claudio Frangul, por supuesto, y hasta al propio Intendente que no daba crédito a lo que había pasado la tarde del miércoles en el Concejo.

Pero en la oposición se interpretó en esa picardía legislativa mucho más que una anécdota. Porque para lograr el exacto número de los dos tercios de los presentes –fueron 10 votos contra cinco- se alinearon las fuerzas de Unidad Ciudadana, dos monobloques peronistas y el interbloque de 1País. Y fue el mismo día que en el Senado de la Nación el peronismo había conseguido el consenso de espacios para votar el luego vetado proyecto contra el aumento de tarifas. “Para muestra basta un botón”, es lo que un peronista dialoguista envalentonado con la votación reflexionó con optimismo. Es uno de los que brega por lograr un acuerdo que lleve a los espacios peronistas que en la última elección se presentaron por separado a una gran unidad con PASO para hacerle frente a Cambiemos.

A esa idea apuestan dirigentes locales del massismo, el randazzismo, espacios del PJ tradicional como el bruerismo, el kirchnerismo no camporista y hasta un sector de la propia Cámpora. Se le suman el GEN, el socialismo y un grupo de radicales desencantados alineados con Ricardo Alfonsín. Sin embargo y a pesar de los contactos fluidos y constantes, todo dependerá de lo que resuelvan los espacios que representan: el grupo de los intendentes, los gobernadores, Sergio Massa y Florencio Randazzo, el kirchnerismo y otros sectores.

En La Plata todos piensan en que, en caso de lograr la gran unidad, habrá tres listas. Sin embargo, advierten que para contener tantos espacios, la junta electoral del PJ provincial deberá determinar un reparto de las primarias de a un lugar de cada nómina. En 2017 esto fue de tres nombres de la lista para el ganador de la PASO y el cuarto lugar para quien saliera segundo. “Es injusto, si queremos un gran acuerdo eso debe cambiar”, piensan.

E insisten en que “la forma de ganar es aprender del pasado. No podemos ir separados”. Sin embargo, la naturaleza heterogénea que compone estas mesas también muestra las dificultades de este plan, porque cada uno de estos espacios está dividido en dos grupos de pensamiento: los acuerdistas y los que ponen límites a la hora de sumar aliados. Esto implica que hasta el final ningún plan se puede dar por sentado.

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