Las 5 promesas que Daniel Scioli les hizo a los empresarios

El candidato presidencial del Frente para la Victoria presentó sus propuestas en un evento en el hotel Alvear. Su economista más destacado, Miguel Bein, bromeó con el nivel de reservas y sentenció: “Un país que no crece distribuye inflación y fracaso”

La bienvenida de Eduardo Eurnekian fue el reflejo exacto de la expectativa que había en un desbordado salón Versalles del Hotel Alvear, donde Daniel Scioli iba a ser el orador principal del almuerzo organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp).

“Es época de reflexión y decisiones que afectarán individual y colectivamente a la sociedad en su futuro, un punto de inflexión en la historia argentina. El empresario espera propuestas realistas, con políticas de Estado consensuadas y de largo alcance que no se vean frustradas luego por medidas imprevistas. Daniel Scioli, estamos ansiosos por escuchar tus palabras”, abrió el juego el presidente de Corporación América, de cara al sector en el que estaba sentado el candidato presidencial del FpV.

Un aplauso cerrado tapó el bache que se produjo hasta que Scioli subió al escenario y fue presentado como el Licenciado, tras levantarse de la mesa que compartía con Eurnekian , Adrián Kaufmann Brea (titular de la UIA), Luis Miguel Etchevehere (Sociedad Rural), Adelmo Gabbi (presidente de la Bolsa de Comercio), Adrián Whertein, Jorge Brito padre (líder de Adeba), Carlos de la Vega (titular de la Càmara de Comercio) y Jaime Campos (AEA).

Una vez que se acomodó en el atril, el candidato del gobierno nacional comenzó a desgranar su agenda del desarrollo, de la que surgieron cinco promesas que se repasan a continuación:

1) Holdouts: “Negociaremos con firmeza y tenacidad, pero abiertos a que podamos finalizar algo que ha condicionado a la Argentina, porque así como las deudas no dejan dormir a una persona, al país no lo dejan progresar”.

2) “Vamos a trabajar para engrosar el stock de divisas, incentivando la repatriación de capitales, atrayendo inversiones y atendiendo gradualmente cada uno de los temas que nos preocupan y que tenemos que solucionar”.

3) “Lárguense a sembrar, a producir, a invertir y les garantizo que van a tener rentabilidad, porque les voy a generar las condiciones con medidas de todo tipo para movilizar el potencial productivo de la Argentina”.

4) “No vamos a volver a pedir préstamos bajo las condiciones del FMI, pero me he reunido con el Banco Mundial y el BID: ya tenemos diagramado el financiamiento para las obras estratégicas que necesita la agenda del desarrollo”.

5) “Yo puedo garantizarles la gobernabilidad, la institucionalidad: soy el candidato que tiene una organización política -el PJ-, un grupo de gobernadores, legisladores e intendentes detrás”, se diferenció del resto de los aspirantes a la presidencia.

En medio de las promesas, el actual gobernador bonaerense se tomó una licencia para jugarles una broma a los empresarios, embajadores (estuvieron los representantes de los Estados Unidos, Japón, Rusia, Brasil e incluso el vicepresidente del Uruguay) y periodistas que seguían atentamente su alocución.

“Me impactó una frase que escuche de Raúl Castro… No se asusten, Raúl Castro”,sorprendió Scioli al auditorio; algunos reaccionaron con una sonrisa contenida, otros se atragantaron con los platos que se ofrecieron en el menú del mediodía: amuse bouche (un entremés de salmón marinado en soja) y lomo con salsa de hongos, vegetales de temporada y Millefeuille de batatas.

En realidad, Scioli se refería a la apertura que mostró el régimen cubano al admitir que era necesario “repensar el modelo socialista” con la inversión extranjera.

Mucho más fuerte fue la alocución de Miguel Bein (orador fuera de programa, impulsado al escenario por Scioli), quien hizo un crudo análisis de la economía, luego de destacar el proceso de crecimiento y desendeudamiento que encabezó el actual gobierno.

El economista sciolista quiso relativizar la inquietud por la caída de las reservas, pero lo hizo con una frase resonante: “En este almuerzo hay más reservas que en el Banco Central”. El aplauso cerrado que provocó el chascarrillo antecedió una recomendación: “Hay que lograr que los ahorros de los argentinos se incorporen a la inversión y a la producción, por eso Daniel (Scioli) habló de repatriar capitales”.

El cierre fue igual de filoso, porque Bein consideró que llegó el momento de cambiar la agenda: “Hay que distribuir, eso es así, pero ahora además hay que crecer, porque un país que no crece sólo distribuye inflación y fracaso”.

Mientras caminaba hacia la salida de la avenida Alvear, uno de los empresarios que se sentó cerca de Scioli habló con Infobae y analizó las palabras del candidato: “Fue el discurso caracrterístico de Daniel, que dice, pero trata de no pisar baldosas flojas para que después no se le venga encima el Gobierno”.

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