Scioli minimizó la interna con Randazzo

Aceptó las disculpas, pero inmediatamente lo bajó del ring. Como un boxeador que elige a su rival, el gobernador Daniel Scioli dio por terminado el conflicto con su competidor en la interna oficialista, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien se había burlado de su discapacidad, y subió al cuadrilátero al jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri.

«Mi cara a cara es con Macri.» Siete palabras bastaron para expresar el escenario futuro que imagina Scioli y lo que espera de la campaña de ahora en adelante. El gobernador adelantó que lo que viene será la discusión entre las «dos visiones de país», que, según dijo, expresan él y el líder de Pro. «Primero tendrá que ganar las primarias, para después ver a quién enfrentamos», retrucó molesto Randazzo.

«Compito ahí. Las PASO resuelven las candidaturas, pero en la discusión de fondo se va a elegir entre dos visiones de país. Elegir entre dos proyectos: uno inclusivo e integrador y la otra visión (en referencia a Macri)», dijo Scioli a Radio La Red.

El camino que trazó su equipo de campaña es el de la polarización con Macri, idéntico recorrido que también tomaron en la flamante sede del gobierno porteño en Parque Patricios. La diferencia sobre Randazzo está 3 a 1, argumentaron fuentes cercanas al mandatario provincial. «La previsión es que Daniel (Scioli) llegue a un número cercano al 30%, mientras que Randazzo estará en el orden del 11 o 12%», contaron, confiados, en el sciolismo.

Con las estrategias que llevan adelante, Scioli y Macri no sólo buscan dejar fuera de la pelea discursiva a Randazzo, sino que sacan de la cancha principalmente al líder del Frente Renovador y precandidato presidencial Sergio Massa.

Scioli, además, cerró la discusión pública con Randazzo tras el exabrupto del ministro. «No quiero retroalimentar algo que ha sido una situación desagradable. Fundamentalmente, vi el mensaje que se transmite en un ámbito en el que, imagino, no era el espíritu llevarlo a la lectura que tuvo. Yo en la vida he actuado coherentemente con lo que vengo haciendo. Sería contradictorio en mí no darlo por superado y aceptar las disculpas del caso», dijo.

Ante los intelectuales de Carta Abierta, Randazzo imitó a Scioli y soltó una polémica frase. «Yo decidí ser candidato en 2013 porque habíamos perdido la elección, Cristina no tenía posibilidad de ser reelegida y el proyecto se quedaba manco», la ocurrencia del funcionario despertó la risa de los intelectuales cercanos al Gobierno. El ministro intentó aclarar que no se refería a las condiciones físicas del gobernador, pero terminó celebrando la expresión.

«Se equivocó. El problema es que improvisó y no lo hace muy bien», dijeron a LA NACION, con tono de burla, en la sede central del Banco Provincia en el centro porteño.

Fiel a su estilo, el gobernador dijo que tomó la decisión de no continuar la discusión con Randazzo porque con «las broncas y rencores no se construye». Y agregó: «Como buen cristiano, doy por terminado el asunto».elecciones-2015-2041996w300

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